Como amante a los Volkswagen, un modelo en particular roba mi atención en ocasiones. Se trata de un VW Golf 2000 con un motor de 2.0 litros. Aunque para muchos no tiene nada en particular, el Golf transmite una imagen y conserva una personalidad propia.Su estilo es sobrio, algo que caracteriza a los autos alemanes; su diseño es contemporáneo, aunque denota el paso del tiempo. En el interior la ergonomía esta bien pesada y casi todos los comandos son fáciles a utilizar. Pero como no todo en la vida es perfecto demuestra también algunas fallas de utilización.
El motor de 2.0 litros resulta suficiente para el manejo cotidiano aunque no tiene el mismo empuje y respuesta que un motor turbo. Su consumo es racional y se puede conseguir hasta 600 km por reserva.
Un Golf como este resulta complaciente al manejo y se tiene lo que espera de un auto de estas características. Aunque no es potente ni mucho menos cotizado por otros, lo que resulta importante es que da bastantes satisfacciones personales.
